Denuncias

falsas

 

No es posible saber si son

 

pocas si no se investiga en

 

profundidad el 80% de los

 

casos, que son los

 

archivados o sobreseídos

 

 

Roxana Kreimer

@RoxanaKreimer

@feminisciencia

Sin estar obligada a ofrecer ninguna prueba, en España una mujer puede presentar una denuncia por malos tratos y en virtud de la ley de violencia de género (1/2004) al hombre se lo detiene inmediatamente y se le impide ver a los hijos. Ella conserva el domicilio familiar y la custodia, recibe una renta mensual de 426 euros, se le conceden becas más fácilmente para ir a la universidad, alojamiento en caso de ser necesario,  y en forma automática el hombre pierde la posibilidad de acceder a una tenencia compartida. Es posible acceder a detalles de esta situación en el video que se encuentra aquí .

La ley invisibiliza el hecho de que en todo el mundo también los varones son asesinados por sus parejas, tal como es posible apreciar en el gráfico de @Merecessaberlo . El hecho de que el número de asesinadas mujeres sea mayor no es un argumento que disminuya en nada la tragedia de los hombres asesinados. Creer lo contrario es ser víctima de un sesgo estadístico y una falta de observación del principio de igualdad ante la ley.

Diversos estudios realizados en todo el mundo muestran que la violencia doméstica es bidireccional y que, si dejamos fuera lo referido a la coacción sexual, hombres y mujeres perpetran abusos físicos y no físicos en porcentajes similares. Para profundizar en este tema, clickear aquí.

Cuando se trata de una denuncia auténtica, no cabe duda de que las medidas implementadas son valiosas. El problema es que, a diferencia de cualquier otro delito, de cuya existencia es necesario ofrecer pruebas, en estos casos los procedimientos judiciales habituales y acordes a la justicia y a la ley se vuelven laxos, abriendo la puerta a las denuncias falsas.

Un argumento feminista muy común es que las denuncias falsas son tan pocas que no vale la pena preocuparse por ellas. Los medios de difusión toman un dato que proviene de la Fiscalía General del Estado, según el cual solo el 0.0075% de las denuncias son falsas. Pero lo que dice en realidad esa fiscalía es que solo ese porcentaje dio evidencias de provenir de  denuncias falsas. Del más de millón de denuncias interpuestas desde la ley, el 80% es archivado o sobreseído. Dado que los procesos legales son complejos, cuando el juez no encuentra evidencias de delito, el caso se archiva. Es en ese 80% donde podrían ocultarse las denuncias falsas. Es ese 80% el que, según la abogada Antonia Alba Ortega, oriunda de Cádiz, debería ser investigado, especialmente si consideramos que aún cuando no exista sentencia, por el mero hecho de formular la denuncia, el hombre deja de ver a sus hijos por periodos muy prolongados y padece toda suerte de desventajas y discriminaciones.

"A través de mi trabajo como abogada, me di cuenta de que por cada mujer maltratada real, hay otras que realizan denuncias falsas de maltrato para obtener ventajas en el divorcio", dice Alba, fundadora del "Movimiento Femenino para la Igualdad Real" e integrante del recientemente fundado partido político español "Igualdad real". Entrevistada en el video "Antonia Alba sobre Denuncias Falsas", la abogada señala que inició una investigación sobre el tema y advirtió que es un gran negocio, ya que hay muchas asociaciones que vivivían de esta situación. "Por cada mujer maltratada, Europa le da dinero a España". Sin embargo, este dinero ni siquiera llega siempre a las verdaderas mujeres maltratadas, agrega, y cuenta que llegó a albergar a una mujer maltratada en su casa por las trabas con las que se enfrentó. "Si la ley sobre violencia de género no ayuda a que disminuya la violencia contra las mujeres -sostiene- debería ser derogada o modificada para incluir todos los conflictos familiares. Por cada denuncia falsa que no se investiga se malgastan recursos que podrían ser destinados a las verdaderas mujeres maltratadas. Y sería necesario proteger a los padres maltratados." Alba considera que es inconstitucional la desigualdad ante la ley que supone que cuando una mujer pide media protección se la dan, pero si él no puede ver a sus hijos, solo obtiene indiferencia, aunque luego se le exige que pague la pensión por alimentos, así como que existan albergues para mujeres y no para varones maltratados.

En el mismo video Alba cuenta de qué manera empezó a especializarse en este tema. Como abogada penalista tuvo que representar a un hombre acusado de violencia de género. Señala que por aquella época estaba adoctrinada por los medios de difusión, para quienes el varón siempre aparecía como "el malo", un discurso feminista que anclaba principalmente en desigualdades históricas que ya no existen en la España contemporánea. La imagen contrastaba con los hombres que la rodeaban, su padre, su marido, sus familiares, todos de un origen social muy modesto. De modo que "adoctrinada" por los medios se dispuso a representar a este hombre que permanecía con la cabeza gacha, hasta que ella le acercó un papel que debía firmar, y el hombre dio un paso atrás. Cuando le preguntó qué le pasaba, él respondió "Es que pensé que me iba a pegar". Alba cuenta que salió del lugar llorando y recriminándose a sí misma el haberse convertido en juez, dejando de lado su rol de abogada defensora. Luego se enteró de que los hijos de ese hombre decían que la maltratadora era la madre, y en sus diez años de abogada se topó con otros casos similares. Ese cliente marcó un antes y un después en su vida profesional.

Alba señala también que cuando las denuncias no prosperan por falta de evidencias, las mujeres que las formularon no están obligadas a devolver los beneficios económicos que recibieron. Los medios de difusión siguen reforzando esta narrativa, ignorando que alrededor del 90% de los niños mueren a manos de sus madres, y cuando una mujer arroja a sus dos hijos por la ventana y luego se suicida, los medios proponen un minuto de silencio, mientras que no se propone una medida análoga cuando el que asesina es un varón.

Antonia Alba fue destinataria de un premio que buscaba humillarla por cuestionar las denuncias falsas de la ley de violencia de género española, pero fue a recibirlo y pronunció un discurso de siete minutos que vale la pena oír y que es posible encontrar aquí.

La abogada española Yobana Carril también se especializa en estos temas y en su canal de Youtube es posible encontrar más información sobre el quebrantamiento del principio de igualdad ante la ley que supone la ley española de violencia de genero. Ver aquí.

En el artículo "Nadie menos" escribí que el abogado penalista especializado en derecho de familia Juan Carlos Dietze señaló que en Argentina la situación no es muy distinta: basta que la mujer denuncie alguna forma de hostigamiento y que concurra a formularla junto a un testigo para que, sin que se soliciten mayores evidencias, el marido quede excluido del hogar por 90 días, sin poder ver a sus hijos.

También señalamos en esa oportunidad que en materia de derechos los hombres están tal como estaban las mujeres hace cien años: no se los considera iguales ante la ley en casos de violencia familiar o en conflictos judiciales por la tenencia de los hijos en situaciones de divorcio, por citar solo dos ejemplos.

Más información sobre el tema en:

Quiénes lucran con la ley de violencia de género

Antonia Alba sobre denuncias falsas

Antonia Alba, Movimiento Femenino por la Igualdad Real

Denuncias falsas + Yobana Carril